El timbre inalámbrico que no lleva pilas, cables ni agujeros en la pared
Pegas un código QR junto a tu puerta y, cuando alguien lo escanea con la cámara y pulsa llamar, tu móvil suena como una llamada. Nada que enchufar, nada que emparejar y ninguna pila que cambiar.
Lunes 27 abril
14:32
Han llamado al timbre
Puerta
Knocksser
Llamada en la puerta
Puerta
El timbre QR frente al inalámbrico de pilas y al de cable
Antes de comprar un aparato, mira qué necesita cada opción para funcionar y qué te pide después. Comparamos solo en lo que de verdad importa al ponerlo en marcha: el montaje, las pilas y a quién avisa.
| Timbre QR | Timbre de pilas | Timbre con cable | |
|---|---|---|---|
| Se coloca sin obra ni agujeros | |||
| Sin pilas que cambiar | |||
| Sin aparatos que emparejar | |||
| Listo en unos minutos | |||
| El aviso te llega al móvil | |||
| Puede avisar a varios móviles a la vez |
El timbre QR solo hace una cosa: avisarte de que hay alguien esperando. No abre la puerta ni lleva cámara, y por eso no lo comparamos con un videoportero. Ver cómo funciona
Los quebraderos de cabeza del timbre de pilas
Un timbre inalámbrico te ahorra el cableado, pero llega con su propia lista de molestias. Estas son las que más se repiten.
Las pilas siempre mueren en mal momento
Un día el pulsador deja de funcionar y ni te enteras de que se quedó sin pila. Toca acordarse de comprarlas y cambiarlas cada pocos meses.
Si vas de alquiler, no puedes taladrar
Muchos timbres piden fijar el pulsador con tornillos. Cuando no puedes hacer agujeros ni dejar marca en la pared, te quedas sin opción.
Hay que emparejar pulsador y receptor
Tienes que sincronizar los dos aparatos y confiar en que el receptor tenga cobertura por toda la casa. Si te alejas demasiado, deja de sonar.
El aviso se queda en un punto fijo
El timbre suena en el receptor y punto. Si estás en el jardín, en otra planta o has salido un momento, no hay forma de que te avise.
Sin pilas que cambiar y sin obra que hacer
Generas tu código QR
Creas tu QR desde el móvil o el ordenador en un momento. No compras ningún aparato ni herramienta: el código es todo lo que necesitas.
Lo pegas junto a tu puerta
Colocas el QR en la puerta, el portal o la entrada con un simple adhesivo. Nada de taladrar, pasar cables ni poner pilas.
Lo escanean y te suena el móvil
El visitante apunta con la cámara al código, sin instalar ninguna app, pulsa llamar y tu móvil suena como una llamada para que vayas a la puerta.
Sí. No hay ningún aparato de por medio: es un código QR. Lo pegas junto a tu puerta con un adhesivo y ya está. No hay que taladrar, pasar cables ni poner pilas, porque el aviso llega directo a tu móvil.
No. Al no llevar pilas ni piezas, no hay nada que se gaste ni que reemplazar. Si algún día cambias de puerta, despegas el QR y lo colocas en el sitio nuevo.
No. Le basta con abrir la cámara del móvil y apuntar al código, como con cualquier QR. No descarga nada ni se registra.
Sí. Puedes conectar varios móviles al mismo QR, así el aviso suena en todos a la vez y va a la puerta quien esté más cerca.
Sí, es justo para eso. Como solo pegas un adhesivo con el código, no dejas marca en la pared y te lo llevas cuando te mudas. Nada de obra ni permisos.
No. Su única función es avisarte de que hay alguien esperando para que vayas tú. No abre puertas, no lleva cámara ni vídeo y no habla con quien llama. Solo hace que tu móvil suene.
Nada que enchufar, nada que cambiar: solo un QR y te enteras
Cuelga tu código QR junto a la puerta y recibe el aviso en el móvil cada vez que alguien llama. Sin pilas, sin obra y sin mantenimiento.
Quiero mi timbre sin pilas ni obra